Rafael Darder Cervera, la pasión de un sueño cumplido jun25

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Rafael Darder Cervera, la pasión de un sueño cumplido

Un nombre que, al pronunciarlo, despierta admiración, respeto y cariño en letras mayúsculas. Transmite eso por lo que todo ser humano deberíamos luchar: “Respeto sincero en lo profesional y cariño en lo personal”. Tanto los profesionales que bailaron a su lado, los que lo conocieron como profesor, como los alumnos que fueron el objetivo de sus enseñanzas, dicen de él que es una persona con una pasión hacia la danza que contagia, con una capacidad de trabajo y de sacrificio excepcional. Y con una personalidad humilde y honesta que lo hace más grande si cabe. Siempre preocupado por seguir aprendiendo, por estar al día, para poder aportar lo mejor a sus alumnos. Aunque no lo tuviera fácil ya que en aquella época no se tenían los medios de los que disponemos hoy en día paran obtener información. Nunca fue sencillo para él: cuando comenzó sus estudios de danza lo hizo a espaldas de sus seres queridos por temor a que no entendieran sus inquietudes,  más tarde sus familiares se sentirían muy orgullosos de verlo bailar y sobre todo de verlo triunfar al lograr un sueño que tanto sacrificio le supuso. Rafael Darder CerveraTiene mucho mérito porque logró ser un muy buen bailarín en una época muy complicada: comenzó sus estudios con el maestro y coreógrafo Miguel Tomás, formado en Italia y en Rusia en las escuelas Cechetti y Vaganova. Posteriormente continuó su perfeccionamiento con el hijo de su maestro, Francisco Tomás. En estas clases es donde conoce a su pareja de baile, Josefa Amparo Grau quien, años más tarde, se convertiría en su esposa. Como pareja profesional se hacían llamar Mercedes y Rafael, y como tales pisaron numerosísimos escenarios en España y en diversos países europeos formando parte de diferentes compañías de Ballet, Zarzuela, Ópera y Musicales. Ha actuado junto a renombrados artistas Españoles como Manuel Asensí, Antonio Machín, Juan Valderrama, Dolores Abril, Placido Domingo y Monserrat Caballé. En 1973 decide volver a Valencia y empieza su carrera como docente, crea su propia escuela privada donde imparte clases durante 14 años. Posteriormente ingresa en Conservatorio Profesional de Danza de Valencia como Profesor Titular, haciendo que generaciones de bailarines pudieran cumplir el mismo sueño que él. Gracias a su compromiso con la danza y a su espíritu de superación, consigue ser el profesor que todos conocemos, que aunque ya retirado de las aulas, su influencia sigue entre nosotros. Por último, decir de él que es una persona que se ha caracterizado por el “Buen gusto”, si…. “Buen gusto” algo tan sencillo, tan importante y tan difícil de encontrar en un escenario, buen gusto para bailar, coreografiar, enseñar… a la hora de preparar a los alumnos ha sido tan detallista en el aula como el escenario.

No le gusta que le llamen “Maestro”, así que….

Gracias por todo lo que nos has dado PROFESOR……